miércoles, 30 de octubre de 2013

EL GRITO DE SHÉDA

EL GRITO DE SHÉDA En el marco del noveno festival del FIBA que se realiza en Buenos Aires, una pequeña audiencia concurrió al Salón Real ubicado en Sarmiento al 1272. Donde abordó los temas propuestos por el director Dieudonné Niangouna, para el estreno de su obra Shéda, pasando por los ruidos del mundo, del miedo y de la soledad, hasta la fragilidad que en este se plantean. Por: Santiago Bayona Bonilla
Dentro de la agenda de la novena edición del festival FIBA, que se lleva a cabo en Buenos Aires, hay un evento que rompe con los esquemas planteados por los encargados de este espectáculo. Se trata del: “Encuentro abierto al público con el director de la obra Shéda, Dieudonné Niangouna” para el 12 de octubre. Algo que llama mucho la atención este día es que son pocos los concurridos al encuentro, pero los que están, son aquellos que se animaron a conocer más sobre la cultura de esta compañía de teatro del Congo llamada Les Bruits de la Rue (Los Ruidos de la calle) creada hace más de 16 años como el deseo de poder transmitir un mensaje a todo lo que estaba padeciendo este país debido a la Segunda Guerra Civil que se había desarrollado. Dentro del salón, la distancia que hay entre el escenario donde están instaladas una mesa con los logos del festival y unas cuantas sillas para que se acomoden el director junto con el traductor instantáneo y el entrevistador, son ajenos y enormes al público que enseguida se sienta; por lo que los encargados del evento viendo la poca receptividad que había deciden que éste se realice de forma más íntima, y acondicionan al director y demás asistentes en otros lugares disponibles junto a la audiencia. En total somos 20 personas: Dieudonné Niangouna, seis artistas de su compañía, dos coordinadores, un fotógrafo, un traductor, un entrevistador y ocho asistentes. Así pues, con las palabras del director y actor de teatro argentino, Guillermo Cacace, quien nos da la bienvenida al encuentro y agradece al director por estar presente y permitirnos de su tiempo, empieza este conversatorio que se tornaría luego en una charla fresca y amena sin romper con la formalidad establecida. El idioma elegido y que caracterizaría en todo momento al evento, es el francés. Por tal razón Florencia Ríos traductora y directora de este espacio cultural, será la encargada de traducir las palabras de Dieudonné Niangouna en el encuentro con su obra, que se estrena en Buenos Aires y en América cabe anotar que esta solo se ha presentado en países europeos como Holanda, Italia y Francia, donde ha tenido una gran acogida. Según Dieudonné Niangouna el concepto de su obra está en que: “La palabra no es un regalo que está dado sino que nace de una situación de ciertas emociones; por lo tanto todas esas palabras que yo escribo, tienen que ver con mi vida, con lo que yo soy, lo que me molesta y lo que me encanta. Todo eso que yo escribí tiene que nacer en el espectáculo, y para mi nace en la medida en que entra en contacto con el diálogo, la representación del agua y el fuego y todo lo que en mi obra planteo”; así es que la forma de escribir y el juego de pensar en lo que se desea narrar toman una importancia significativa para este director, y su propuesta de teatro es una práctica viva en el escenario. Así cómo explicaría más adelante Niangouna, a su manera de escribir y diseñar su propuesta teatral y el planteamiento de donde surge esta cuando una persona lo reconocería como actor y le habría de salvar la vida cuando Dieudonné Niangouna se encontraba en un pelotón de fusilamiento. Desde allí esto marcaría una visión particular como ser humano de que el teatro se lleve a lugares experimentales como el anfiteatro y los parques y que este no solo sea planteado en el teatro convencional sino en otros escenarios. Todo nace de sus vivencias personales y luego en el trabajo todas esas vivencias son utilizadas para representar su arte. Y es que no solo sería esta escena dramática lo que lo marcaría como persona a Niangouna, sino que también la lectura de varios textos durante su infancia y adolescencia le ayudarían como punto de partida a convertirlo para su formación de ser humano, evidenciandolo durante el conversatorio que se está llevando a cabo. No le gusta ser mencionado como un profesional más sino más bien como una persona con una formación humana en teatro, artes plásticas y un poco con todo ese bagaje de literatura. Muestra de esto al escribir un pequeño texto de poemas y luego a los diez años empezando a escribir novelas y pequeñas obras de teatro, para luego llegar a hacer parte de una compañía de teatro dentro del colegio. La charla con el director de esta obra dura aproximadamente hora y media, y todos los que estamos en el salón Real seguimos asombrados con las preguntas que le son formuladas por Guillermo Cacace y las traducciones inmediatas que hace Florencia, llevando la charla con un ritmo pausado y ameno de escuchar, así no se entienda lo que diga Dieudonné Niangouna, más que algunas que otras palabras sueltas, que por su contexto suenan similar tanto en español como en francés. Tuvimos conocimiento sobre que tratan diversos temas desde su niñez, pasando por su etapa de formación hasta la consolidación como director teatral, temas que luego serían abordados al final por los pocos asistentes que nos encontrábamos allí. ¿O ésta no fue acaso la misma reacción que muchos tuvieron al asistir a su obra que se llevaba a cabo en el Anfiteatro de la Ciudad? Encuentros y Workshops/ Encuentros Abiertos “Dieudonné Niangouna” 12 de Octubre de 2013, 15:00 Hs. Punto de Encuentro Salón Real Centro Cultural San Martín

Oh Gloria Inmarcesible

“El carnaval de Barranquilla y la marimonda se adelantaron unos meses y el júbilo de los colombianos no dio tregua para explotar entre besos y abrazos por la clasificación anticipada de la selección de fútbol al mundial”. Por estos días los colombianos tenemos un motivo más porque festejar, y no es para menos, nuestra selección de mayores a falta de dos fechas por disputar (quedan Chile y Paraguay) está parcialmente clasificada al Mundial de Brasil 2014 luego de 16 años de ausencia. En el pasado quedaron esos momentos de frustración e inconformidad luego de apagar la televisión y sentarse a pensar que en las próximas eliminatorias se podría hacer algo por clasificar o no habiendo otra alternativa llenar el álbum con los jugadores de los equipos participantes. Es cierto que en la calle muchos no dejamos de hacer cuentas: sumas y restas para no quedarnos por fuera de este magno evento, pero: ¿Será que en esta ocasión las cifras si nos ayudarán? Luego de concluidas las dos jornadas de la FIFA, correspondientes a las fechas 13 y 14 de la clasificatoria sudamericana, los números están del lado del combinado patrio y a pesar de que llegáramos a perder los dos partidos restantes; concluida la fase de clasificación podremos subrayar que Colombia por mal que le vaya quedará por debajo de la Argentina en la tabla de posiciones o si bien de terceros, pero la clasificación al mundial esta vez no se escapará, como solía suceder hace un par de años. ¿Pero qué factores han llevado a determinar que la selección está a un paso del mundial? Muchos han sido los factores para determinar que esta vez Colombia no se quedará por fuera de esta fiesta, uno de ellos el cambio de técnico, ya que cuando Pekerman tomó las riendas y decidió asumir este proyecto, Colombia se encontraba fuera de la ronda clasificatoria y el entrenador argentino le devolvió la confianza y humildad tanto a los jugadores como al pueblo de volver a creer en un evento así. Otro de estos factores no sin desmeritar es el mejoramiento en el rendimiento de los jugadores, el buen manejo del balón, y las anotaciones de Falcao o Teofilo cuando más se ha necesitado, motivos que nos animan a pensar que Colombia retornará después de tanto tiempo al mundial. Oh gloria inmarcesible, porque la selección dio un paso fundamental, en esta clasificación por el Mundial. Así todavía le falta un partido en Barranquilla la obtención de una muy buena diferencia de gol a favor es la determinante para que este hecho pueda llevarse a la realidad.

Entrevista La Mistica de Lo Emblemático

Por: Santiago Bayona Bonilla Antes de dar inicio al concierto de Placeres del Alma, interpretado por la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires dentro del marco de abonados número 15 del Teatro Colón; la gente ingresa por la puerta de Viamonte de forma agitada y estruendosa. Una madre llevando de la mano a su hija con un abrigo que le llega hasta las rodillas, una pareja de extranjeros que por el acento debían ser de Alemania y un señor que pregunta si su esposa ya ingresó. Todo converge en este espacio en el que me encuentro parado y al frente mío esta Horacio Ríos, el protagonista de esta entrevista. Son las 9 menos 20 de la noche del jueves 26 de septiembre de 2013. Horacio de 62 años, inspector e icono del teatro desde hace más de 27, me espera parado en la puerta mientras revisa la boleta de cada asistente y le da una calurosa bienvenida al teatro. A simple vista pareciera que Horacio es una persona alta y de mal genio, pero es todo lo contrario. En un encuentro en su lugar de trabajo Horacio se prepara para lo que será una nueva jornada, cara a cara deja en claro que lo atemoriza y lo desvela, como son el misticismo que esconde este espacio emblemático y sus pensamientos de poder llevar estas operas y ballets a lugares públicos de la ciudad. - ¿Cuáles son las diferentes funciones de un inspector de sala del teatro Colón? Horacio: “La función del inspector de sala es el ingreso del público, control del personal, control general del espectáculo y responsable del sector del teatro… de la puerta que tiene cada inspector, en este caso el ingreso del público por la puerta de Viamonte”Este porteño que hizo estudios secundarios recibiéndose como profesor y técnico de Historia, Geografía y Educación Cívica, es egresado del Conservatorio de Música Manuel de Falla, donde ejerce actualmente como director y profesor de Estudios musicales, aparte de su actual función en el Teatro Colón. Tiene dos hijos y está divorciado aunque estuvo casado por más de 24 años y espera tener nietos para poder darles un recorrido por el teatro. Con una voz gruesa y segura de lo que va a responder, traga saliva y afirma: “Me interesa la parte de las bellas artes, por lo que siempre estuve ligado al arte y a la cultura, me gusta mucho la música clásica cuando la puedo escuchar y no tengo que trabajar tanto, hay veces en que pasan operas o pasan ballets y no puedo ni ver un pedacito, hay veces en que pasan ensayos y puedo ver estos enteros, esto va a depender del trabajo y del tiempo que yo tenga”. Antes de que el teatro Colón fuera reabierto al público en el festejo del Bicentenario de Argentina y cuando este se encontraba en restauración Horacio no descanso, ni tomo un tiempo sabático sino que estuvo trabajando como contador y acomodador en algunos casos de un teatro conocido como El Colón chiquito o Petit Colón y llamado Teatro 25 de Mayo, ubicado en el barrio de Villa Urquiza en la avenida Triunbirato y que sigue funcionando pero en aquel momento iba a hacer reinaugurado. Estuvo en este cargo hasta que se reabrió el Colón y volvió a su habitual cargo. - ¿Cómo y cuando accedió al cargo de inspector de sala del Teatro Colón? H: “ Llego al cargo de inspector de sala en la reinauguración del teatro en el 2010 hasta la actualidad, si bien antes del cierre del teatro, fui también inspector no de puerta principal como de la que ahora soy sino de Salón Dorado.. qué bien es un cargo de inspector, pero más bajo y de menor responsabilidad. Ahora es un cargo de mayor responsabilidad por la influencia de público que tiene la puerta de Viamonte que es la segunda puerta en importancia, por cantidad de público que ingresa por la misma. La primera es la entrada de Libertad, la segunda es la de Viamonte y la tercera es la de Tucumán. Alto, de traje negro con corbata a rallas color vino tinto, zapatos lustrados y brillantes y perfecta postura, Horacio se detiene un instante mira a su alrededor y saluda a un encargado de acomodación quien le pregunta cómo ve la jornada de esa noche, a lo que responde: – ¡Qué horror! Lo más importante que me ha sucedido en la vida fue haber adquirido este puesto en el que día a día descubro algo nuevo, y de lo que no me había fijado. Es primavera pero a pesar de ello eso no se nota porque en la noche, el frio se cuela por debajo de los pantalones de forma impregnante haciendo que el lugar donde nos encontramos se vuelva místico y relevante. Con lo que le pregunto que si el teatro al igual que otros de su magnitud en el mundo como son el de La Opera de Paris o el Metropolitan de Nueva York que cuentan con ciertas historias “fuera de lo normal”, ocurran de esta manera en el Colón; y él fríamente me responde: “El teatro no pasa de excluyente como los demás del mundo con respecto a apariciones o ruidos extraños, ruidos sin explicación, donde no se encuentra a nadie; no digo que esto sea común pero si ocurre en oportunidades, escuchar tocar el piano y en este no ver sentado a nadie. Luego resalta: “Escuchar pasos y no ver a nadie, o ver sombras donde efectivamente no hay nadie, se han llegado a captar algunas imágenes, fotografías y videos de esas no sé si llamarlas apariciones o espectros, pero como todo teatro del mundo tiene su historia que disparan los pelos de punta y hacen poner nervioso a cualquiera y que no tienen ninguna explicación racional a lo que se ve o a lo que se presiente. Y concluye esta anécdota diciendo: “Creo que este teatro no escapa de los grandes teatros del mundo respecto a apariciones o respecto a aparecidos fantasmas, etc”. Siento nervios pero a la vez emoción por lo que destaca Horacio, es increíble que un espacio de esta magnitud guarde tantos secretos, la entrevista se vuelve amena pero no deja en ningún momento de ser formal y continúo con mi siguiente pregunta: - Entonces durante su larga trayectoria como inspector de sala, ¿Cuál ha sido la historia más tenebrosa que ha presenciado en el teatro Colón? La historia me sucede con un muchacho que había ingresado a trabajar al teatro hacia meses y tenía en ese momento la madre imposibilitada de no poder venir al teatro y conocerlo porque tenía un problema motriz, entonces antes de que empezara la función, él empieza a recorrer lo que se llama La Herradura( forma interna del teatro) de la zona de Tertulia, porque él había estado trabajando en el ascensor y empieza filmar desde una punta de la herradura del teatro hasta la otra punta, yo veo haberlo salido del ascensor y veo la espalda de él caminando por La Herradura y filmando el pasillo, para después mostrárselo a la madre y referirle cada cosa que estaba viendo en la filmación.. Yo caminaba detrás de él hasta que él terminó de filmar, y cuando este término, me vio y nos saludamos. A los dos o tres días me llama y me dice que quiere hablar conmigo y que si yo recordaba días anteriores lo que había ocurrido, le dije que sí, a lo que este me respondió y me dijo ¿Qué viste? Le dije como que qué vi yo salí del ascensor vi tu espalda y comencé a seguirte hasta que terminaste de filmar y me dijo; te voy a mostrar la filmación. Cuando me muestra la filmación que él hace me encuentro con que en uno de los laterales del cortinado se ve una persona masculina de traje, parado a un costado de este cortinado, donde yo aseguro haber pasado y no haber visto a nadie. Siguiendo la filmación se ve claramente una mujer de cabello rubio cruzar por entre las paredes, algo imposible porque no habría cruzado por ninguna puerta que llevara a otra puerta, yo presencié el hecho de haber visto la filmación y no haber visto en tiempo real a nadie”. Pero las historias paranormales no ha sido lo único que Horacio ha presenciado dentro del teatro y a lo cual quiera referirse en la entrevista; sino que también los espectáculos majestuosos e imponentes como fueron las presencia de Los Tres Tenores en el 2011, y el ballet del Lago de los Cisnes, entre otros son los que menciona y destaca: “El que no se emociona con el coral, con la orquestación de esa orquesta realmente es porque se olvido el alma en la casa, porque realmente conmueve, más siendo músico, sería injusto elegir dentro de tantas disciplinas que han pasado por este teatro un espectáculo particular e inigualable porque todos han sido muy importantes, muchos me han puesto la piel de gallino y me han estremecido, como también me han llegado al corazón”. Dentro de la jornada de trabajo de Horacio su tiempo vale oro, y cada segundo es importante, así que la entrevista va llegando a su final y no me queda más que preguntarle y cerrar así mi encuentro cultural: - Desde su concepto cree que las artes escénicas deberían proponerse en escenarios y espacios diferentes a los convencionales como es el caso del teatro? Pienso que la cultura no debería tener fronteras, no tiene que tener limitaciones, me parece extraordinario y productivo permitir acerca a la gente a la lirica a través de ballets, orquestas y operas en parques públicos, anfiteatros, avenidas, plazas, estadios. Como hacen los artistas populares de manera gratuita o a un bajo costo. Esta pregunta le causa mucha emoción, le agradezco por concederme su tiempo, a lo que él se siente complacido y continua aportando: “Me parece muy bueno que este tipo de arte se acerque a los espacios públicos gratuitos para que el público pueda tener un acceso más vivencial. Aunque debería destacarse que el ballet para poder desarrollarse tiene que tener ciertas condiciones, por ejemplo en el piso, por el hecho de caer, por el hecho del baile en sí, porque estaría en juego la integridad física del artista y del bailarín. Creo que estos eventos tendrían una gran acogida del público, no hace falta saber de pintura para apreciar la belleza, la música es lo mismo, no hace falta saber música para apreciar la belleza del sonido o la belleza del arte de la composición”.

Bienvenidos

A todos aquellos que se animaron a entrar a mi blog y ver lo que en éste he publicado. Encontraran varios tipos de trabajo en los que estos últimos meses he trabajado, dentro del marco de la especialización que estoy haciendo en este momento. Este espacio es un lugar donde quiero que cada uno tome a su criterio lo leido y deje sus comentarios.